miércoles, 25 de septiembre de 2013


Inolvidable gratitud



Jorge Rodrigo Luna Jijón
ejecutivo, Guayaquil.- Estuve el miércoles pasado en los bajos del barrio Las Peñas, al pie del monumento a León Febres-Cordero, y créanlo, fue un momento sobrecogedor recordar nuevamente su gestión como alcalde e iniciador del progreso de nuestra urbe, la cual había caído tan bajo que el Palacio Municipal no era tal, sino una...!!!

El monumento tiene una fecha clave, 1992, inicio de la gestión que realizó León como alcalde de Guayaquil. Han pasado 20 años y siguen los cambios y transformaciones positivas para nuestra querida urbe.

Viendo el monumento me preguntaba una y otra vez: ¿dónde diablos estaban los más acérrimos opositores a la ubicación del monumento cuando nuestra ciudad era saqueada a diestro y siniestro?, ¿qué hicieron por mi ciudad todos aquellos?

Yo tenía 24 años de edad cuando mi linda ciudad de Guayaquil empezó a cambiar, después de haber sido una urbe sin norte ni sur, arrasada por oportunistas sátrapas.

Ahora que se la ve hermosa, ¿olvidamos? Solo si olvidamos condenaremos a un después a alguien que nos levantó del albañal que éramos. Los guayaquileños somos siempre gratos, jamás ingratos.

Jorge Rodrigo Luna Jijón,
ejecutivo, Guayaquil

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